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¿CÓMO DECORAR CON MANTAS?

¿CÓMO DECORAR CON MANTAS?

Marcos Faure |

| ABRÍGATE EN INVIERNO |


Hay elementos dentro de una casa que cumplen una función evidente, pero que al mismo tiempo pueden transformar por completo la percepción de un espacio. Para nosotros en Foré, las mantas son uno de ellos. Por supuesto que están ahí para abrigarnos. Las usamos cuando nos sentamos en el sofá una tarde fría, cuando queremos leer, ver una película o simplemente descansar. Pero desde la decoración pensamos que tienen otra cualidad ¡y nos encanta!: son capaces de hacer que un ambiente se vea inmediatamente más cálido, más vivido y mucho más acogedor.

Cuando pensamos en decorar nuestra casa, muchas veces creemos que para generar un cambio tenemos que reemplazar un sofá, comprar una mesa nueva, pintar un muro o hacer una transformación importante. Sin embargo, una de las cosas que hemos aprendido trabajando con espacios, es que no siempre son los grandes cambios los que generan mayor impacto. Muchas veces son las capas.

1. No pienses solamente en el color: piensa primero en la textura.


Este es probablemente uno de los consejos que más te va a gustar. Cuando decoramos, tendemos a preocuparnos mucho por combinar colores. Queremos saber si el beige combina con el gris, si podemos poner verde junto a un sofá café o si una manta estampada funcionará con nuestros cojines.

"Todo eso importa, pero hay otra variable que muchas veces olvidamos: la textura".

Imagina un living completamente neutro: sofá beige, alfombra clara, madera natural y muros blancos. La paleta puede ser preciosa, pero si todas las superficies tienen una apariencia similar, probablemente el espacio se sentirá un poco plano. Ahora agrega una manta tejida, de lana o con una trama visible.

Sin haber cambiado prácticamente ningún color, el ambiente comienza a sentirse diferente. Eso sucede porque nuestros ojos también perciben las texturas. Una manta con una trama interesante puede generar contraste frente a la superficie lisa de un sofá, suavizar visualmente un sillón de cuero o aportar profundidad a un ambiente donde predominan los tonos neutros.

TIP PARA TI: Si tu living tiene pocos colores, no significa que necesites incorporar muchos más. Antes de hacerlo, prueba sumando diferentes texturas dentro de la misma gama cromática. Beige con crudo, lana con lino, madera con cerámica, superficies lisas junto a tejidos. El resultado suele ser mucho más sofisticado.

2. ¿Y si tienes varias mantas?


Probablemente te pase lo mismo que a muchas personas: empiezas teniendo una y, sin darte cuenta, terminas acumulando varias. No es necesario ponerlas todas sobre el sofá. De hecho, yo evitaría hacerlo. Una alternativa que funciona muy bien es incorporar un canasto bonito cerca del sofá y guardar allí las mantas que no estés utilizando. Además de resolver un problema de orden, el propio canasto se transforma en parte de la decoración. Los materiales naturales funcionan especialmente bien: fibras vegetales, madera, fieltro o textiles.

"También puedes utilizar un baúl, una banca con almacenamiento o algún mueble auxiliar".

TIPS PARA TI: si algo forma parte de nuestra vida cotidiana, busquemos una manera bonita de integrarlo al espacio en lugar de esconderlo.

3. Utiliza el color para conectar el espacio.


Si tienes una base neutra en tu living, en tu dormitorio o en tu sala de estar, las mantas son una excelente oportunidad para incorporar color. Y no necesariamente tiene que ser un color intenso. Un verde oliva sobre un beige, un tono terracota junto a madera natural, un azul profundo en un ambiente gris o incluso un mostaza apagado pueden cambiar completamente la percepción del espacio. Pero existe una manera de elegir ese color que suele funcionar especialmente bien.

"En lugar de mirar solamente el sofá, mira tu espacio completo".

Quizás tienes un cuadro donde aparece sutilmente un tono verde. Una alfombra que incorpora pequeños detalles terracota. Una cerámica azul sobre una repisa o algún objeto decorativo que te encanta. Puedes tomar alguno de esos colores y repetirlo en la manta. No tiene que ser exactamente el mismo tono. Lo importante es generar una conexión visual.

Cuando repetimos pequeñas tonalidades en diferentes puntos de un ambiente, los objetos comienzan a relacionarse entre sí y todo se siente mucho más coherente. Y si prefieres los interiores completamente neutros, puedes aplicar exactamente el mismo principio trabajando diferentes tonalidades de una misma familia. Beige, crema, crudo, camel y café pueden convivir perfectamente.

TIPS PARA TI: También puedes pensar en dar un quiebre total usando colores complementarios en el círculo cromático, lo que permite que cause impacto en el espacio de tu hogar que quieras abrigar y decorar al mismo tiempo.

Una casa bonita, pero sobre todo una casa para vivir.


Más allá de colores, tendencias y reglas de decoración, hay una idea que para mí siempre debería estar presente cuando pensamos nuestros espacios: una casa tiene que funcionar para quienes viven en ella.

En ella descansamos, compartimos con amigos, comemos, conversamos, vemos televisión, trabajamos y vivimos momentos cotidianos que probablemente nunca aparecerán en una revista de decoración. Y justamente por eso los textiles me parecen tan interesantes. Una manta puede ser parte de una composición preciosa durante el día y unas horas después estar completamente desordenada porque alguien se quedó dormido viendo una película.

Creo que los mejores objetos son precisamente aquellos que logran encontrar ese equilibrio entre diseño, funcionalidad y vida cotidiana. Por eso, si tienes ganas de renovar tu hogar, antes de pensar en grandes cambios prueba algo mucho más sencillo. Observa lo que ya tienes, mueve algunos objetos, cambia un cojín de lugar o incorpora una textura diferente. Recuerda visitar www.fore.cl y descubre lo mejor del diseño en un mismo lugar.

FORÉ | VIVE EL DISEÑO. Nos vemos en la próxima.

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